lunes, 28 de febrero de 2011

El usuario del bus es insolidario: PRUEBA NÚMERO 1

SUBE EL REVISOR Y NO HAS PICADO


Podría empezar diciendo que el revisor del autobús es como Jesucristo: a sus ojos todos somos iguales. Por mejor o peor vestido que vayas, por más o menos dormido que estés, lleves o no un preciado speaker mentol a tu lado, todos vamos a sucumbir a sus encantos y dejar que nos valide el ticket.

Pero atención: no nos engañemos, el revisor del bus, por muy chulito que parezca, nunca va solo. Jesucristo siempre sube con sus apóstoles y se despliegan en menos de un minuto entre la muchedumbre, como en una escena con doble de Misión Imposible II.

Como gotas de Fairy en una sartén, se distribuyen por el espacio y siempre el que se dirige hacia ti es el más chungo de todos. Se va acercando serio, impasible, a mala leche. Su sexto sentido le dice que hoy va a pillar un jamelgo que no ha validado la tarjeta y eso le hace todopoderoso. Tu le miras también, te pones serio, tu cara es inexpresiva como la de la Duquesa de Alba comiendo Peta Zetas. Te sube la adrenalina y ni siquiera te ríes viendo los sutiles pasos de break dance que te dedica mientras se acerca a ti y esquiva los botes de los amortiguadores. Antes de que te des cuenta ya lo tienes delante y procede a verbalizar una frase unísona y ancestral en la historia de las frases de los revisores que no es otra que:

-          El ticket.

Entonces sonríes con los labios, te acercas la mano a la cartera y, si no fuera porque en el bus no dejan subir animales sin transportín, en vez de la tarjeta le sacabas la pistola y el caballo en un tris.

Enseñas tu ticket, triunfal, como el que sabe que tiene un as en la manga, el diccionario de latín lleno de chuletas, el coche a todo riesgo en la zona de acampada del Festival Monegros – cuando llegas a buscarlo te encuentras a un tío subidón subidón, subido en el capó de tu coche - la pasa por la máquina y te sientes un ciudadano ejemplar, noble, intachable, merecedor de la Cruz de Sant Jordi.

Pero… ¿Qué pasa si por aquéllas casualidades de la vida ese día – justamente - se te ha ido el santo al cielo y has pasado sin picar, sin validar el ticket, sin soltar el euro con cuarenta y cinco o, en otros términos, HAS PASADO POR LA PATILLA…?

MUERTE Y DESTRUCCIÓN

Se desconoce por qué complicado mecanismo, en ese mismo momento al revisor se le instalan unos altavoces en las amígdalas con una potencia equiparable a los gritos de los cánticos de los Hooligans en plena final de la Champions. Todos tus antes colegas de viaje (incluido el speaker), te miran como si hubieses matado a la Abeja Maya, como si fueses un implicado en el Caso Malaya o peor aún, como si fueras el peluquero de Almodóvar.

No hay escapatoria. No hay amigos. No hay colegas. Te hacen bajar del bus y todos te miran desde arriba diciendo:

-          Ves, ya lo decía yo que éste tenía cara de ser un delincuente…

Y allí, en la acera, tirado, a más de 2 km de tu destino ves como se aleja hasta desaparecer aquel vehículo donde un día todos fuisteis hermanos…

8 comentarios:

  1. El Dios Revisor...pq esa prepotencia, esa chulería? Suben al bus y ascienden al cielo (y tu al infierno) Pero luego llegan a casa y ponen ojillos de cordero degollado para aguantar sin chitar la bronca del siglo que les propicia su mujer...

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  2. Qué momento cuando descubres que realmente no has picado...un sudor frío recorre tu espalda, el corazón se te acelera, intentas localizar la puerta más próxima pero te das cuenta que no te da tiempo a bajar...y solo te queda fingir, hacer que buscas la tarjeta perdida en el rincón más oscuro de tu bolso...

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  3. Jajajaja! Es en esos casos cuando te gustaría tener el bolso de Mary Poppins, y no precisamente para encontrar una tarjeta, sino para sacar un semi automático y alisarle el flequillo al revisor!

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  4. Qué bueeeeeeeeeeeeeeeeeeeeno que escribiiiiiste, pive.
    Súperhuevón te quedó.
    Me he reído mucho, mucho.
    Tiene frases muy buenas y el mezclar hechos reales con fantasías absurdas de nuestro cerebro en momentos de éxtasis: mola.
    Felicitats!!

    P.S.: A mi lo que me gustaría es que después de decirle que no he picado (cosa difícil en mi por el remordimiento de conciencia que me puede crear en años, veáse, prefiero hacer otro tipo de maldades) es que todo se convirtiera en un musical. Todos cantando y bailando al son.
    Más al estilo de La Cubana que no School Music, claro.
    ^^

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  5. jajajajajajajajajajajajaja

    me he reido un montónnnn jajajajajajaajjaa

    muero con el speaker, es que SIEMPRE, SIEMPREEEE me tocan a mí TODOS, sin excepción: la abuela, el abuelo, la señora, el señor, el crío de 5 años, el homeless...

    ¿¿y qué me dices del temblor al sacar la tarjeta de metro??? como si se tratara de algo entre la vida y la muerte, y el revisor (jesucristo) ahí, esperando impasible jajajajaja

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  6. Muy bueno... también me he reido mucho. Qué ingenio! Sigue, sigue...

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  7. jejejeje, muy bueno que tension, que acojone cuando viene el de la maquinita, lo has descrito perfectamente, ya estoy deseando leer la 2ª prueba

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  8. Me gusta. Monólogos por la patilla.

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