Las peluquerías me han devuelto la fe. Es el único sitio donde inmediatamente después de salir, me entran unas ganas imperiosas de rezar. Rezar para que me vuelva a crecer el pelo rápido y pueda igualar ese escalado que ni cortando con las tijeras en los pies podría ser más asimétrico.
Afinando un día la oreja en el bus, escuché que en algún lugar del mundo existe una peluquería que se llama “Peor viniste”. De entrada puede parecer muy gracioso, pero en realidad es muy duro comprobar que en el 98% de las veces ese eslogan no se cumple: es totalmente falso.
Decidme chicos, ¿Nunca os habéis arrepentido de ir a la pelu? ¿Al menos una vez habéis salido llorando? ¿Os habéis despertado a las 4 de la mañana y no habéis vuelto a conciliar el sueño intentando imaginaros en la puerta con basuras ardiendo?
Quien más y quien menos ha tenido alguna vez en su vida una experiencia desagradable en una peluquería. Bueno, hay gente que no, como Pedro Almodóvar, que nunca las ha pisado.
Para evitar que estas injusticias sigan sucediendo, he reunido una serie de aspectos, llamémosle mandamientos, que debemos seguir a pies juntillas si no queremos quedarnos calvos del disgusto. Amigos y amigas del blog, hacedme caso y desconfiad de aquel que lleve una tijera en la mano…
- Nunca le preguntes a una peluquera anécdotas sobre la higiene del cabello de sus clientes. No te van a gustar.
- Evita salir de fiesta con la gente de tu peluquería. Por mucho que intentes peinarte en casa como lo hacen ellos, vas a estar más cerca de parecer una rata mojada que de Beyoncé.
- Nunca le preguntes a una peluquera como te quedarían las extensiones. Jamás recuperarás el volumen original de tu cabello.
- No te molestes en llevar fotos de artistas a tu peluquero. Va a hacer lo que le de la gana.
- Si después de ir a la pelu tienes que ir a trabajar, dilo nada más entrar. En tu empresa empiezan a ver un poco raro que cada vez que estás indispuesto, vuelvas con las mechas hechas.
- No cruces las piernas cuando estés en el lavacabezas y te hagan el masaje. Todavía sigue vivo el rumor de que a alguien le dio una vez una parálisis.
- No te dejes impresionar por lo brillante que te dejan el pelo cuando sales. ¿No te parece sospechoso que al salir te sigan todos los gatos de la zona?
- Insiste las veces que sea necesario que no te corten flequillo. Volver a dejártelo largo te va a costar más de lo que crees.
- Prepara en casa el truco de mirarte la parte de atrás de la cabeza con otro espejo. Que no te pillen desprevenido, que parecemos gilipollas.
- No te esfuerces por querer entender por qué tu peluquera cambia de color de pelo cada vez que vas.
- No insistas en preguntarte por qué no hay chinos en las peluquerías. No queramos levantar un bulo similar al de los cementerios.
- No dejes que tu novio te acompañe a la peluquería. Él jamás entenderá esos precios.
- En cuestión de apuestas, juégate lo que quieras menos el pelo. Recuerda que, generalmente, el pelo rapado sólo le favorece a los modelos de D&G.
- Desconfía de las peluquerías donde no puedes pedir hora con antelación. Esa gente hará contigo lo que quiera.
- Deshecha la idea de que cuando te ofrecen un café te están invitando. ¿No te parece sospechoso que te cobren por lavarte el pelo lo que valen 6 botes de champú?
- Pide ver dónde guardan la lavadora. Estoy segura de que nos pasamos las batas de unos a otros sin que les den ni siquiera un aire.
La peluquera de un barrio colindante le dijo a la madre de una amiga mía que la vecina del 2º (de mi amiga) ya no iba más a la pelu porque le descubrieron piojos y se preguntaba el por qué.
ResponderEliminarSerá porque lo vas publicando casi en las revistas mugrosas que tienes en la mesita de entrada de tu negocio???
Peor es ir a cortarte el pelo un poquito (tenía una buena melena) y que la peluquera te lo deje como si fueras "Jousi"(http://lacuevadelmiguel.over-blog.es/article-jose-fernadez-pacheco-jousi-lecciones-de-estilismo-68454224.html). Finalmente me volvió a cortar el pelo para dejarlo "decente" y se puso en plan graciosilla "tranquilo que ya te crecerà!!!!!!!"
ResponderEliminarPeor es que tu madre te corte el pelo, justo al día siguiente tienes las fotos de la orla y tu pelo parece una peluca mal hecha de pelo de caballo. Desde entonces, prefiero torturarme entre peines, tijeras y secadores de peluquería. :S
ResponderEliminarTe miras al espejo y te ves las puntas fatal. Decides que ya es hora de cortártelo y en la primera persona que piensas es en tu madre. Pero no caigas en hacerle una visita, no! Recuerda la última vez que fuiste a que te cortara un poquito el flequillo. Para lograr dejártelo recto, terminó cuatro dedos por encima de tus cejas y quedó al descubierto tu frontón y tu cara de lerdo! pero q cabreo!!
ResponderEliminarAsí que, descartas la primera opción y decides ir a la pelu. Depositas tus mejores esperanzas en una choni con el pelo de corte y color de dudoso estilo y el resultado es catastrófico!Jamás podrás volver a comer galletas Príncipe (de Beckelar) pq te verás reflejada en ellas!
Q disgustos nos da el maldito pelo dios y pq nunca aprendemos!!!! :)