hay una fuerza que los aleja de la basura, por viejo que sea y por verdes que estén sus cerdas, los cepillos permanecen en el vaso de los cepillos hasta el final de los días, tu te compras otro cepillo nuevo, y el antiguo lo dejas, porque es una de esas cosas que da pena tirar, tu has intimado con ese cepillo, conoce los secretos que no dijiste, las cosas que tienes en la punta de la lengua, los nudos de tu garganta...si lo tiras a la papelera del baño podría contarle todo al rollo de cartón del papel del water.
... y el rollo no es de fiar, cuando el papel nos deja tirados no es un buen sucedáneo, créeme. Entiendo ahora ese amor incondicional al cepillo de dientes, pero lo que no me explico entonces es por qué no pasa lo mismo con las esponjas... eh?
¿Para torturas chinas como limpiar las juntas de los azulejos?
ResponderEliminarMuy sencillo, el que sobra es del "ratoncito Perez"
ResponderEliminarYo con el que está más seco me oriento la dirección de las cejas...
ResponderEliminarhay una fuerza que los aleja de la basura, por viejo que sea y por verdes que estén sus cerdas, los cepillos permanecen en el vaso de los cepillos hasta el final de los días, tu te compras otro cepillo nuevo, y el antiguo lo dejas, porque es una de esas cosas que da pena tirar, tu has intimado con ese cepillo, conoce los secretos que no dijiste, las cosas que tienes en la punta de la lengua, los nudos de tu garganta...si lo tiras a la papelera del baño podría contarle todo al rollo de cartón del papel del water.
ResponderEliminar... y el rollo no es de fiar, cuando el papel nos deja tirados no es un buen sucedáneo, créeme. Entiendo ahora ese amor incondicional al cepillo de dientes, pero lo que no me explico entonces es por qué no pasa lo mismo con las esponjas... eh?
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